El Vasco Javier Aguirre va por su quinta experiencia mundialista
Seleccion Nacional Ciudad de México.- El sitio web de la FIFA destacó el recorrido de Javier Aguirre en las Copas del Mundo.
«Soy un afortunado de la vida. Todos los días doy gracias por estar aquí, por hacer lo que quiero, porque soy mexicano… porque viene lo mejor que me va a pasar en mi carrera como entrenador. De jugador, lo mejor fue jugar un Mundial en casa», declaró Javier Aguirre hace unos días con el sentimiento a tope, a propósito del orgullo que ha transmitido a los jugadores en su proceso.
Aguirre es uno de los varios entrenadores con experiencia mundialista que dirigirán en la Copa Mundial de la FIFA 2026, pero su historia con el torneo tiene un matiz especial porque lo ha vivido desde diferentes perspectivas.

Es apodado el “Vasco” por herencia de sus padres, pero nació en México y el 11 de junio abrirá esta edición en la capital, donde dio sus primeras patadas al balón en la colonia Lindavista. De aquellas tardes en la calle jugando con amigos pasó a disputar el Mundial de 1986, la última vez que el país fue anfitrión. Ahora, cuatro décadas después, sentirá el calor de hogar desde el banquillo.
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Para convertirse en el estratega acostumbrado a los retos, Javier comenzó a forjar ese carácter en el mediocampo. Desarrolló la mayor parte de su carrera en el fútbol mexicano, tuvo un paso breve por España, y se distinguió por su intensidad y liderazgo. Esas cualidades lo han complementado hasta hoy como un hábil gestor de la presión y un guía franco, pero cercano al jugador.Copa Mundial de la FIFA México 1986.

Después de su debut profesional con el Club América en 1979 y durante su etapa en el Atlante, recibió la convocatoria de Bora Milutinović para integrar un plantel que reunía a referentes consolidados del fútbol mexicano, entre ellos Tomás Boy, Fernando Quirarte, Manuel Negrete, Pablo Larios, y Hugo Sánchez, una figura que ya destacaba en Europa.
Gracias a una preparación que incluyó largas concentraciones para fortalecer la unión del grupo y enfrentamientos internacionales, esa selección trajo buenas noticias al país, todavía afectado por las secuelas de un terremoto sin precedentes, con la clasificación a los cuartos de final. El resultado fue histórico y no ha sido igualado.